No quisiera hablar por todos los que desean plasmar sus sentimientos en una combinación alfabética, ya que la variedad de escritores es proporcional a los objetivos buscados. La inspiración es un suceso supremamente indescriptible para la mayoría, pero me gustaría tratar de redactar la iluminación irradiada por mi sistema encefálico complejo.
Sin importar las circunstancias o problemas en la vida cotidiana llegan a mi mente ideas, tal vez conectadas a ese mundo inestable en el cual vivo. Sin embargo, aquella complejidad de nuestra mente, nos hace crear aparatos, redactar preguntas sobre lo que hay a nuestro al rededor, responder aquellas mismas y hallar nuevos caminos.
Cada escritor está conectado a su vida y su vida al arte entretenido y desahogador de escribir. Yo, y creo que muchos más redactan todo tipo de escritos para pasar un rato agradable imaginativo, para otros informativo y para algunos más una forma mixta.
Pero lo más importante es el recuerdo, porque escribir es proyectar una foto de la existencia. ¡Es hermoso! No importa que sea en hebreo, en italiano, en árabe, en inglés, en español... lo que importa es inmortalizar ideas.
Lee, escribe y propone porque es la mejor forma de progresar.




