martes, 3 de septiembre de 2013

FRASES

"No había empezado la vida y ya se temía la existencia de los humanos"

"Sí, moriremos, nos arrebataremos la inmortalidad que nos regala la descendencia. Ese día todos estaremos allí, todos nuestros abuelos también lo verán, estaremos presentes en la finitud del desastre. Sólo quedarán nuestros perros, nosotros moriremos."

domingo, 19 de mayo de 2013

Llegada en la despedida


Muchas veces vi sus ojos de mujer guerrera y su cuerpo cubierto por una cápsula contra la entropía. ¡Oh!, sus frases mostraban una mejor parte de ella, su sonrisas esparcen la paz de trabajo bien hecho.

En el momento que suena el teléfono anunciando su partida pensé más en ello. Fue ahí cuando comprobé que ella era inmortal. 
Dedicado a Ana Joaquina Ospina de Escobar

viernes, 2 de noviembre de 2012

De compras

Pies que se alargan cada día para pasar más fácil por encima de todo, manos que agarran lo que no necesitan, ojos y oídos que cumplen su función cuando no deben y cerebro que no se convence. Eso somos desde que se rompió el huevo del comercio, desde que aceptamos el vicio del dinero...

martes, 20 de marzo de 2012

La importancia


Trascendencia, valor de alguien o algo. Por lo menos es eso lo que dice la RAE, pero mi aire consolador me informa que tiene mucho más fondo aquella definición y me gustaría señalarlo, no con argumentos que se puedan discutir en un recinto sino únicamente con mis sentimientos. De hecho no soy el primero en pensarlo y ojalá no sea el último. A medida que se dan avances tanto macro como micro gusto de nuestra existencia, aunque no importante en sí, permitió que luego de infinidad de tiempo pudiera estar yo aquí sentado moviendo los músculos de cada dedo para la redacción, sonar al buscar motivos y oler el desagradable momento en el que te das cuenta que buscas aquello que ya tenías y no habías notado. No me digas que estoy mal al pensar que es importante el detallar la vida en pequeño porque lo grande me hace extraviar la mirada, no me digas que estoy mal al pensar que soy más feliz al tocarte un cabello que recibiendo los mayores de los triunfos y no me digas, ¡por favor!, ¡No! que estoy mal cuando le doy importancia a mi corazón poeta y sentimental. Gracias por comprender...

jueves, 15 de diciembre de 2011

SENTIMIENTOS CASUALES... PORQUE TODOS NECESITAMOS UNA MANO

8/12/2011: comenta tus emociones, quedarse callado(a) es síntoma de inseguridad. Busca en quien confiar, no hay nada en este mundo como recibir una voz de apoyo. Encontrarás tus errores que tal vez te llevaron a un estado de confusión, pero nunca es tarde para ver tu vida recuperada, llora si tienes que llorar, ríe aún más fuerte cuando te sientas feliz (ojalá sea siempre)...

9/12/2011: mira tu vida desde tus zapatos, verás que si tú expresas tu alegría interior, los demás cambiarán ante tus ojos... hoy es un buen día para tomar iniciativas correctas, nada es complicado, tú eres el que te enredas con cuatro cuerdas largas dentro de un laberinto. Hoy aprendí que si tienes algún sentimiento sólo tú eres el responsable... y si quieres algo, hállalo racionalmente... felices días

10/12/2011: La mejor conclusión de este día tiene mucho que ver con el amor, un tema curioso que por motivos de experiencia o novatez nos interesa. Es muy agradable el estar seguro que uno ama a alguien, el conocer sus habilidades y defectos e intentar dar lo mejor de sí para hacer de cada mirada lo más satisfactorio posible. En este día sólo puedo decir que lo secundario que puede tener un ser humano es estar seguro de estar enamorado y, lo primero, convencerse de luchar por ese amor...

14/12/2011: Preguntarse si se está haciendo lo correcto es síntoma de inestabilidad emocional, si algún día lo sientes, no te preocupes porque no serías el único que lo ha sentido, aunque si le restas importancia, podría llegar el día en que no te puedas echar para atrás cuando la respuesta era: estaba equivocado.

15/12/2011: Hoy fue quizás uno de los días más provechosos en mucho tiempo, ¿por qué sería?, ¿Acaso la tierra se puso morosa en rotar y trasladar? pues no, sólo fue porque mi miré a mi mismo y tuve la madurez de sentirme nostálgico por lo que tanto amo en este mundo, porque ahora mi vida se desenvuelve lejos del pasado y el que Heráclito tenía razón... Pero entonces... ¿Quiénes somos? Miro la calle y trato de ver un poco el comportamiento humano, ¿sólo somos individuos buscando la supervivencia diaria? me rehuso a ese pensamiento, protesto para que se le dé al hombre otro significado... Todos nos impregnamos de cada uno y me sentiré feliz cada que me unte de algo nuevo, porque sólo eso demuestra que somos "un río" pero, que a pesar de ello, nuestro ser se refleja en esas manchitas diarias que se convinan en el alma ¡A por esa felicidad!

10/01/2012: El amor siempre ha sido un tema controversial, un nombre que se le da al "placer" o a la necesidad de lograr que alguien sea feliz y fuerte en su trayecto. Algunas veces se confunde con el "buscar ser amado". Ya me cansé de buscarlo, es egoísta. Ahora sólo daré amor, porque tengo mucho preservado y reservado...

21/01/2012: Un poco de música para agudizar los sentidos ante tanta confusión, un trato de sonido relajante para sacar el alma que se lleva dentro y reprimir este ahogo de amor...

2/03/2012: Se supone que el ser humano aprende de sus errores, se presume de que algún día logremos esa meta de que el pasado sólo sea una muestra de nuestra mejoría...¿cómo es que no es así?. Odiamos y seguimos odiando; lloramos y seguimos llorando; herimos y seguimos hiriendo.¿Acaso hace falta estar al borde de la muerte para tomar acertadas decisiones? Morir, lo más cerca a aquella perfección. "Espero que no llores sobre la leche derramada porque el perro no lo capan dos veces"

miércoles, 2 de noviembre de 2011

CAOS

CAPÍTULO VII: "Buenos Días"

El dolor momentáneo y cíclico abren muchas puertas con respuestas en el interior de un cuarto, respuestas no tan verídicas que llevan a un estado de confusión y desespero. Buscaron por tanto y tan poco tiempo, encontraban inseguras soluciones... hasta que decidieron inconscientemente crear sus propias historias.

Sofía habría de vivir en una pintura imaginada en alguna clase con un tal profesor Juan, pero un día como cualquier otro, acabaron con su vida al dañar los sueños de la artista.

Elizabeth ignoraría de seguro a unos señores que la cuidaron desde niña, mientras su interior pedía desesperadamente atención y escucha.

Sin querer consolaban sus impenetrables recuerdos, aquello que vivieron en el mismo instante, lo que las unió a pesar de estar en mundos casi que completamente diferentes, eso por lo que están tristes...

En algún momento, este trance de creaciones complicadamente iguales se junta paralelamente con un abrazo. Acto que desprendió como ningún otro sus manchas pretéritas. Niñas que sueñan para no versen, que indagan para no acertar y que se unen para no estar solas.

De momento las dos niñas abrazadas se ahogan en llanto porque su interior sufre aclamando atención, mientras sus mentes se controlan con la imaginación, sus almas le recuerdan a la mente y sus sueños consuelan al alma..

Se calman un poco para relajar sus ojos y que no se enteren los demás, se quedan pensando por unos instantes y se dan cuenta que es esto lo que viven todos los días, que jamás lo han podido olvidar aunque lo deseen con todas las fuerzas de su ser, que ya no son las mismas desde que fueron tocadas y que ahora necesitan la ayuda que tanto negaron.

En algún lugar del mundo se despierta Elizabeth en el mismo instante que lo hace Sofía en otra parte. ¿Qué más pueden hacer si esa es su realidad?, ¿Qué pueden sentir dos niñas con marcas de por vida en sus cuerpos? y por último, ¿Podría su imaginación hacer que olviden el hecho?

Al parecer ni ellas tienen la paz suficiente para resolver sus inquietudes, que sólo tienen tiempo de transformar sus sentimientos en manifestaciones exageradas, pero ha llegado el momento de respirar profundo y seguir actuando como si nada hubiera pasado. Como si el padre de Sofìa no la hubiese tocado todos estos años de vida y ahora además de despreciarla lo hace con su hermana menor, pero sí, llegará el día en que explote y se escape a iterar el pasado de su madre y buscar un mejor futuro, quizás, para la nueva víctima.

Y Elizabeth antes de salir de su habitación piensa por último: ¿Cómo mi hermano puede desear mi cuerpo de esa manera?... pero a diferencia de la otra niña Sofìa, ella se resigna y piensa dejarse llevar por esa vida de amor carnal, a que su hermano siga con sus manías para ver si algún día se cansa y por fin puede empezar con su vida infantil.

Mujeres que viven otra dimensión pero anhelando llegar de regreso, sólo dos preguntas más... ¿Quién no podría ser la víctima? y ¿quién no el victimario?

sábado, 3 de septiembre de 2011

AMOR FRATERNO

Desde el inicio se notaba, desde el principio se sentía. Había una conexión. Amistad, fue lo que nos unió y, de la misma manera, comprobó que existía la concordancia, pero era necesario unirnos más, reflejar y comparar las dos dimensiones que, a pesar de conocer su existencia, no sabemos cómo actúan. Heme aquí, tratando de conocerte y comprenderte, aprendiendo de tus leyes naturales, experimentándote y tocándote; heme aquí dejándome explorar y estudiar, con el portal abierto para que entres y lo cambies si es necesario, para que lo dejes intacto si lo quieres, para que lo destruyas o lo armes... y llegue el día que puedas decir con la mayor fortaleza: esto es lo que queremos que fuera, es lo que amamos y aceptamos y somos felices por eso...

Feliz día del amor y amistad.

jueves, 7 de julio de 2011

INJUSTICIA PREDECIBLE

Te encuentras caminando hacia allá, conociendo los posibles resultados de tus decisiones. A pesar de que te pueden quemar los pies, prosigues porque vas por alguien más preciado que tu sendero. Avanzas y, a pesar de lo que te hacen sentir los garrapateros del trayecto, no doblas la mirada hacia la luz que les incomoda... esa luz que buscas y has encontrado, luz que a veces desaparece y renace. ¿Qué pasaría si algún día no volviera?, ¿Para qué estaría luchando?, ¿Hacia donde iré si olvidé el rumbo de mi camino?...

miércoles, 15 de junio de 2011

EL REVÉS DE LA EXISTENCIA.

En la oscuridad permanente de un mundo, se encontraba toda la familia en el cementerio, con bombas de fiesta en sus manos. Cada uno reflejaba esa sonrisa pegajosa en su rostro, los adultos gritaban de alegría mientras los pequeños pedían un poco de disciplina, sólo había que esperar a que llegara el desepulturero. Sabían que así fuese abuelo o abuela estarían aún más contentos, la verdad, no importaba, sólo querían encontrarse con la sabiduría.

- Ojalá no sea tan joven como el último -  dijo esperanzada Amelia.
Abrieron el ataúd,  impacientes por ver su contenido. Era el ser más arrugado que jamás habían visto, lo ayudaron a levantarse. Hiperactivos, toda la familia lo llevaron a la casa y le dieron las mejores atenciones como bienvenida a la existencia.
- ¿Cómo te llamas? – inquirió Amelia, una linda niña rubia y un poco curiosa por recordar todo aquello que alguna vez supo.
- Juan -  respondió con dificultad el anciano.
- Te quiero hacer una pregunta, ¿Puedo? – inquirió la niña tímidamente mientras su madre le daba al abuelo un café dietético.
- Dime – dijo el anciano con cara de que no le gustaba perder el tiempo con habladurías.
- ¿Por qué olvido cada día más cosas?, ¿Por qué me veo más pequeña?, ¿Qué le sucede a mi cuerpo y mente?...
- Espera niña -  le interrumpió impacientemente el viejo sujeto – dijiste que sólo una. Mira, yo no te puedo responder ninguna de ellas, pero creo saber lo que sientes. Si hay algo de lo que sí sé, es que como sea que estén ocurriendo las cosas, nosotros los seres humanos nunca estaremos satisfechos de ello. Además, ¿No sería absurdo que corriera la vida de otra manera?, ¡Sería imposible!, así que sólo sé como te toca, ¿Sí?, no me molestes más por favor.

Luego de decir aquello, el anciano cogió un libro, lo puso en sus piernas y luego fue por un lápiz, acercando el borrador para las eliminar letras con una mano y, con la otra, sostuvo una vela encendida para calmar el oscurantismo. Nadie sabía cómo había llegado todo aquello, pero les incomodaba tanta información… ¡Mejor acabar con ella de una vez!

Amelia se retiró desilusionada e insatisfecha de la respuesta que le dio la persona que había esperado tanto tiempo, la persona que todo el mundo escuchaba y le pedían consejos, pero que, sin mucho esfuerzo, desechó el interés de aquella niña con mente borrada. Amelia ya no sabía si hacer un pequeño esfuerzo y conocer de nuevo lo que una vez supo, dejar todos estos deseos a un lado o encontrar otras alternativas.

Al principio Amelia pensó en que lo que decía su abuelo era rotundamente falso, cuando pasó la rabia y desilusión consideró ciertos aspectos que la desanimaron aún más. Su mundo es conformista y extremadamente olvidadizo, era lo que no se les podía quitar de la cabeza por más años que descendieran. Toda esa licuadora de sentimientos le complicó las cosas a tal punto que estuvo a muy poco de contagiarse de interés nulo y de vivir por instinto, si no fuera porque se escuchaba un bullicio mayor al acostumbrado en la calle. Se puso sus chanclas y salió a ver lo que ocurría. Sus ojos se agrandaron al ver a un nuevo anciano, nadie se lo esperaba, éste era diferente a los demás, todos lo presentían por su forma de llegar a sus vidas.

Luego de mucho pensar, la mente de Amelia le dijo que esto era lo que esperaba, un anciano diferente… sus ganas de conocerlo llegó al tope y salió casi que corriendo en busca de aquél hombre.

- Debes ponerle más cuidado a esa niña, se le está corriendo una tuerca – dijo Juan a la madre de Amelia.
- Eso haré papá – dijo María mientras salía a perseguir a su hija.
María vio que Amelia entraba a una casa de bahareque muy arrinconada al pueblo y se quedó en la puerta para enterarse del propósito de la visita.

Amelia buscaba entre esa casa pobre pero organizada y observó anonadada algo que jamás se habría imaginado. Las manos arrugadas de ese sujeto  tenían el lápiz al revés mientras hacía unos movimientos muy melódicos ante el papel, no era como el borrado que acostumbraba a ver. Decidió acercarse y se asombró tanto al observar que aquél libro había vuelto a renacer, se dio cuenta de que esa parte del lápiz existía para ese motivo, ¡cómo pudo ser tan ciega! El anciano se había dado cuenta de su presencia hace mucho rato y Amelia lo sintió, así que decidió hablarle.

- Hola, mi nombre es Amelia... - pero antes de ser cortés sus intrigas le ganaron - ¿Qué estás haciendo?
- Escribir... no veo por qué la pregunta.
- ¿Para qué señor? - preguntó mientras se sentaba al lado del anciano en la silla doble.
- Para inmortalizar mis pensamientos y conocimientos - pero al ver el rostro de Amelia, decidió añadir - Hace mucho tiempo, tanto que ya muchos dicen que es un mito, las personas venían al mundo para aprender, refutar y dar nuevas ideas, pero muchas de éstas eran conservadas por medio de libros para luego ser aprendido por nuevas generaciones. Yo, aunque aún manchado con este mundo, quiero empezar el cambio - y luego de pensarlo un rato preguntó - ¿Tú podrías ayudarme?
- ¿Ayudarte a qué?
- A recuperar la luz que una vez hubo.

Amelia lo miró anonadada pero decidió escucharlo atentamente mientras que por allá en la puerta se encontraba María asustada de tal forma, que salió corriendo con su vela ya apagada en busca de toda la comunidad.

Ya todos sabían lo que planeaba hacer aquél anciano, pero en vez de escuchar y obedecer de la misma manera que lo hacían con los demás pobladores de mayor edad, querían devolverlo al cementerio, a donde decían que pertenecía.

Mientras Amelia le daba la mano a aquel hombre sin nombre en noción de "trato hecho", llegaban todos los pueblerinos a interrumpir el momento, cogieron al anciano y se lo llevaron lejos de la niña ya asustada por aquél instante.

Luego de deshacerse del anciano todo el pueblo se sintió tranquilo de nuevo, pero ignorando que ese hombre el cual había estado tan poco entre ellos, dejó algo más significativo, una semilla camuflada entre la multitud que emprendía su misión. Por fin encontró Amelia a otros dos niños confundidos como ella y les instruyó en el hábito de escribir tal como le habían convencido en aquella casa de bahareque.

Con el tiempo Amelia fue creciendo y su madre lo notó, se sintió destrozada al pensar que su hija no acabara de existir en su vientre, y así como ella también el pueblo empezó a hablar de aquello. Aparecieron rumores y se acordaron que Amelia había estado aquella noche con el anciano a quién por cierto nadie conocía su nombre, todos coincidieron al pensar en un contagio o algo parecido.

Amelia escuchó los rumores gracias a su madre pero aunque no comprendía cómo era posible que eso sí no lo olvidaran, decidió seguir con su proyecto hasta que se deshicieron de ella misma.

La huella de ese anciano sin nombre se sigue esparciendo hasta la fecha, y aunque no muchos lo han notado, ya nadie tiene que volver a utilizar las velas, se empezaban a escribir más que borrar y la población crecía en vez de retroceder. ¡La era del libro ha empezado!

martes, 8 de marzo de 2011

MUJER

Mujer, si te han crecido las ideas
de tí van a decir cosas muy feas
qué, que no eres buena
qué, que si tal cosa
que cuando callas te ves mucho más hermosa.

Mujer, espiga abierta entre pañales,
cadena de eslabones ancestrales,
ovario fuerte, dí lo que vales,
la vida empieza donde todos son iguales.
Ángela James o antes Manuela
mañana es tarde y el tiempo apremia.

Mujer, si te han crecido las ideas,
de ti van a decir cositas muy feas,
cuando no quieras ser incubadora,
dirán, no sirven estas mujeres de ahora.
Mujer semilla, fruto, flor, camino,
pensar es altamente femenino,

Hay en tu pecho dos manantiales

TOMADO DE UNA CANCIÓN DE AMPARO OCHOA.
Folclorista y cantante popular Mejicana.

jueves, 24 de febrero de 2011

CAOS

CAPÍTULO VI: “EL DOLOR DEL SABER Vs. EL SUFRIMIENTO PERMAMENTE”


La disolución del “semi-llanto” que reflejaba la mente de aquella niña incomprendida sólo sería posible con el despertar de su realidad, pero del mismo modo al conocer aquella realidad podría sumergirla eternamente en su dolor. En algún sentido resultan asuntos del existir que es mejor ignorar dependiendo la fuerza psicológica en la que se encuentra cada ser humano, y a la vez el saber ha cegado a quien lo conoce.

Pero por encima de este dilema Elizabeth optó por decirlo. No porque estaba segura que Sofía soportaría, sino porque ella misma tenía asuntos de coincidencia que no le encajaban en su rompecabezas infinito de duda.

Se dirigieron al pasado, quizás todo había sucedido tras su nacimiento y luego de morir decidió crecer.

Llegaron a un rancho un poco desgastado. Se oían a los lejos algunos gritos de lamento. Elizabeth no estaba segura de que lo que veía sería lo que en realidad había vivido Sofía, pero decidió arriesgarse a su verdad, y al entrar a aquel rancho vio a una linda mujer en trabajo de parto. Antes de que naciera, casi que instantáneamente después de que se asomara la cabecita del bebé, el entorno se blanqueó de todo aspecto exterior.

Fue un intento fallido por despertar la mente de aquella niña. Hay algo que la confunde demasiado, algo que no quiere ver de nuevo.

No sabía si consolarla o darle un golpe en la cabeza para que reaccionara, ya esto se había complicado más. ¿Cómo saber su verdadera situación sin tener que recurrir a lo que lo produjo? Mientras pensaba el tiempo parecía no correr y antes de que se dieran cuenta ya todo por lo que estaban luchando, por lo que estaban tratando de aclarar y olvidar ya no existía. Una generación suele olvidar a la pasada, nadie sabe ya con certeza lo que se fue una vez… así es la vida.

Pero ellas dos no podían vivir con ese olvido, no se resignaban a dejar todo tirado. Aún cuando Sofía expresaba tanta imposibilidad y resignación, las dos necesitaban el aclarar lo que padecían.

domingo, 13 de febrero de 2011

CAOS

CAPÍTULO V: “EL ENCUENTRO DE DOS MUNDOS CONTRADICTORIOS”

Elizabeth conocía su situación. No sabía cómo, pero todo conocimiento que tenía que ver sobre el lugar en el cual se encontraba vino a su mente después de ahorcarse. Sabía que allí podría tener lo que su conciencia le proyectara.

Mientras caminaba por un sendero imaginativo vio a lo lejos a una niña sentada y llorando. Una niña con cara de Sofía, con su blusa desgastada y pantalones rotos.

- Hola Sofía, es muy raro ¿No?

Como era de esperarse, Sofía se asustó y con voz temblorosa dijo:

- ¿A qué te refieres?



- El estar aquí, en otra realidad – aclaró Elizabeth.



- Sí- respondió cautelosa y penosamente.



- Podría ser peor, aunque sinceramente jamás pensé terminar así, tan lejos de casa y a la vez tan cerca; tan felices pero con penas; tan despiertos y dormidos- y luego de ver la cara de pregunta que mostraba Sofía, preguntó- Me imagino que tu muerte fue algo inesperado, pero ¿Cómo fue?



- No comprendo…



- Sí, el hecho de que estés aquí refleja tu muerte temprana, aunque si te sientes incómoda el decirme, lo comprenderé.

Por más que lo intentaba, Sofía no lo decía, ya que ella creía no saberlo… en un santiamén Elizabeth tuvo como por arte de magia las imágenes trágicas del asesinato de Sofía. Lo único que faltaba era encontrar a la persona culpable de tal hecho, para que su misma mente constructora y demoledora no se torturara más.

La miró con compasión, pensó en lo torturadora que ha de ser la eternidad cuando predomina la duda o, mejor aún, el afán por olvidar cosas que es mejor no recordar… supo lo equivocada que estuvo toda su corta vida pero a su vez comprendió que fue el mismo saber que permitió que Sofía terminara en ese estado de aparente inocencia y dolor de ojos. Dolor por ver la defraudación, dolor por observar el desánimo; dolor por sentir las lágrimas gracias a las heridas del pasado.



lunes, 3 de enero de 2011

CAOS.

CAPÍTULO IV: “LO QUE SIEMPRE TEMIMOS QUE LLEGARA PUEDE AYUDARNOS A SER MEJORES”

Luego de haber comido como nunca antes lo había hecho, sintió más hambre que al principio. Es como si el comer fuese un buen sueño. Su paciencia se estaba extinguiendo, aunque su frente seguía por lo alto, trató de hablar de esto con su madre, pero sabía que ella lo tomaba como imaginaciones infantiles.

Caminaba por unos instantes pero en un santiamén resultaba acostada o sentada, su presente se había vuelto futuro y pasado de la manera más loca. Lo más raro de toda la situación es que sólo ella lo notaba, el mundo parecía estar actuando para confundirla, sabía que si todo seguía siendo así, algún día lloraría.

Este día, a pesar de que no parecía que sucediera mucho, fue el más extraño de todos. De un momento a otro el cielo se emblanqueció y, junto con este acontecimiento, vino un hoyo negro que empezó a tragarse todo a su paso. Extrañamente la única que quedó en la nada fue Sofía, junto con su blusa desgastada y sus pantalones rotos.

Caminó y caminó sin llegar a ningún lado. Salió al fin la primera lágrima. Lágrima de soledad, lágrima de intriga ante la ignorancia de tales sucesos; lágrima de desespero.

Ya después de haber permanecido por mucho en aquella agobiada situación, se sentó en donde parecía ser el suelo y, precisamente, según dijo su joven cerebro, tres minutos después, apareció a lo lejos una silueta de alguien quien jamás había visto.



La madre de Elizabeth seguía lamentándose mientras corría a llamar una ambulancia a pesar de que en el fondo sabía que ya era demasiado tarde. En su trayectoria oyó que tocaban la puerta y, casi que instantáneamente, abrió. Era su esposo con una buena noticia o al menos eso decía la sonrisa que reflejaba su rostro.

- María, ¡Lo hicimos!

Pero su aspecto se opacó ante los sollozos de su esposa.

- ¡Qué pasó! Por Dios, María ¿Qué tienes?- dijo histéricamente.

- Elizabeth murió…

De repente todo lo que había logrado en toda su vida desapareció. Es como si ahora debiera vida. Sólo queda aceptar lo inaceptable…

viernes, 31 de diciembre de 2010

CAOS

CAPÍTULO III: “INTERACCIÓN DEL CAOS”


Sofía siempre fue una niña curiosa, por tanto, no podía pasársele por desapercibido el hecho de que todo era cada vez más extraño. Por unos instantes parecía que su madre lucía unos majestuosos vestidos pero, luego de un parpadeo, volvía a verla con los harapos de siempre.

Sentía que alguien jugaba con su destino, ¿Será Dios que quiere darnos una especie de lección? Cada vez que los sucesos se repetían, sus preguntas eran más complejas y disparatadas.

En una ocasión, llegando como cualquier otro día de su mundo estudiantil, se encontró a la misma casa que dibujó alguna vez en su clase con el profesor Juan, apresurada fue hacia ella, abrió la puerta, y ahí estaba… aquel hombre con que soñó cada noche, aquel hombre que ni siquiera dijo adiós, aquel hombre que no quiso escuchar las primeras palabras de su hija, aquel hombre que la había dejado sola con su madre… pero verlo ahí como si nada hubiera pasado, le devolvió la tierra que necesitaba para tapar el hueco dejado por su ausencia y en el preciso instante que corrió a abrazarlo por primera vez, se fue dando cuenta que todo era de nuevo parte de las ilusiones que había tenido últimamente, que no había casa de sus sueños, que no había un padre que la protegiera cuando tuviera un mal novio, que le diera un poco de rectitud a su vida y que la cargara en sus hombros hasta estallar de la risa.

Ya se estaba acostumbrando a las desilusiones, y a pesar de todos los motivos para llorar, siempre se le vio en el rostro ese toque de fortaleza que le hace falta a cualquiera en situaciones mejores a las que aquella niña se encontraba. Ahora, luego de tanto sufrir, por lo menos algo estaba cambiando, y ¡lo vio!, aún no lo superaba, por poco lo toca como nunca antes había podido…



Por otra parte Elizabeth no se daba cuenta de la nueva realidad que empezaba a tener su familia hasta el día que, al despertar, no tocara su puerta aquella nana, el día en que vino por primera vez el bus escolar a recogerla, el día que no podía comprar la ropa de moda, el día que todo lo que una vez tenía en el mundo material en el que estaba sumergida, desapareciera.

Como era de esperarse Elizabeth lloró de dolor y sólo tenía en su mente una pregunta: ¿Por qué a mí?, pregunta curiosa, pregunta sin aparente respuesta, pregunta incierta; pregunta sin sentido.

En este preciso momento, se dio cuenta de que no había apreciado antes lo mucho que tenía, pero esto sólo contribuyó a los deseos suicidas que tenía cada vez que su situación económica empeoraba. No pudo aguantar más, trató de hacer su mayor esfuerzo, luchó por no hacerlo…

La madre de Elizabeth, María, se encontraba en su alcoba haciendo sumas y restas con una calculadora vieja, se encontraba desesperada y angustiada. Pensó en que debía distraerse un rato antes de enloquecer y subió a darle por primera vez en mucho tiempo, un beso de buenas noches a su única hija. Ahí estaba aquella niña, colgada por sus problemas. Su madre gritó y trato de bajar a su ser más importante en este mundo, pero ya no daba ningún signo de vida.

lunes, 27 de diciembre de 2010

CAOS

CAPÍTULO II: ¿SERÁ QUE REPRESENTO LA CONCORDANCIA?


Suena el tirrín del despertador pero Elizabeth lo tira hacia al suelo y vuelve a dormir. Luego de un tiempo, su nana la levanta con un delicioso desayuno a la cama, pero no lo consume por miedo a engordar. Niña frágil, niña a la moda; niña en un camino suicida.

No es necesario describir cada centímetro de su casa porque todo era deslumbrante desde el baño, hasta la cuchara que utilizan para comer sus grandes manjares.

- Elizabeth, coma, así sea poquito- dijo la nana- mira que hay gente que no tiene para vivir y usted negándose a comer.

Claro, las palabras de siempre, pero al igual que cada día, sólo lograba que tomara un traguito del delicioso jugo y una tajadita de papaya.

A Elizabeth siempre le encantaba lucir bien para sus pretendientes a pesar de sus escasos diez años de vida. Pero qué, es su pasatiempo, y sus ganas de sentirse más importante, ya que es la única forma de que lo logra.

Su vida es muy envidiada por muchos, de hecho en las calles de las ciudades y pueblos siempre existe aquel Robin Hood pirata que busca su supervivencia.

Llegó a su escuela privada. Privada como muchos de sus estudiantes, siente sus miradas hacia ella por medio de los reflejos de sus ojos verdes que permanecen fijos hacia adelante. A lo lejos está él, lo mira de reojo y entra a su salón con la misma arrogancia con que comía.

Llega la clase con el profesor Richard, Elizabeth siempre odió a ese tipo, tal vez por su forma poco casual de vestir o porque hasta sus gafas son aburridas. Ahora toca dibujar, coge su color rojo y plasma el corazón que le recuerda a su amado y luego de una eternidad puede ir, por fin, a su lujoso hogar.

Cuando llega no hace mucho, sólo se queja del almuerzo tan inmundo que sirvieron en la mesa. Luego de almorzar, pregunta casualmente por sus padres pero nadie le da razón, entonces decide salir un rato con las amigas para reírse de la no muy confiable población de estudiantes.

Así era cada día, sin mucho que contar de nuevo, a menos que su padre llegara con ningún regalo. Pero ahí, en ese preciso momento en que rezaba por obtener su celular de última moda se acordó de ellos dos, se siente atormentada por su ausencia absoluta. Y luego… después de mucho pensar, se queda dormida con la misma ternura de cualquier niña. Sueños confusos, sueños mudos, sueños inciertos.

domingo, 26 de diciembre de 2010

CAOS

CAPÍTULO I: MI REALIDAD CAÓTICA.


Encajada en una orilla de la ciudad, se encuentra una casa de bareque con cara de pobreza, aquella misma donde sale una linda niña rubia cada mañana hacia el alboroto del conocimiento escolar, niña que nos enseña que hay un desorden de castas sociales, niña sin dinero; niña con oportunidades.

Trota al modo chupaté mientras que su bolso roto suena. Evade las miradas de sus vecinos de manera penosa pero su sonrisa es constante ya que hoy es su clase preferida.

Llega a su escuela nublada por el gobierno, escuela abandonada, escuela sin importancia; escuela con ánimos. Se encuentra con sus amigas, las abraza cariñosamente, quieren jugar pero primero hay que estudiar. Entra feliz al salón porque es tiempo de dibujar, hora en que la alaban por sus creatividades fantásticas, donde la felicitan por hacer lo que más le gusta.

Al igual que un juego mental, aparece en el papel blanco un bello paisaje irreal para el mundo objetivo. Tortugas volaban en el firmamento, patos con cola de ballena nadando en un lago rojo, mujeres luciendo su cabellera azul y sus ojos enormes, tiranosaurios pequeños con brazos largos y, a una orilla, precisamente como su desgastada casa, se encontraba irónicamente una mansión con una cancha de patinaje sobre hielo en su techo.

En su escuela el profesor Juan siempre fue el que incitaba a sus pequeños a imaginar, lo que era muy fácil para ellos, pero por allá lejos, en el ministerio de educación, no se han dado cuenta del trabajo gigante que en este momento emprende una institución enana sin ánimo de lucro.

Termina la clase y la niña tiene hambre, se devuelve a la realidad que tenía en la mañana. En su odisea se topa con imágenes que ella no tiene por qué entender. En la esquina de la escuela un hombre abaleado por los que una vez fueron sus amigos, a la próxima calle un tipo golpeando a su compañera de cama con un palo, más adelante un niño de su edad, prácticamente arrastrándose con un bulto de café en su espalda, al seguir caminando se encontró con hombres musculosos torturando a su traidor y ya llegando a su casa, dos mujeres cogidas del pelo.

¡Por fin!, llegó a su improvisado hogar y encontró a su madre, una mujer con rostro demacrado pero con un toque de ternura, la pequeña la abraza con la sensatez que sólo un niño puede tener y casi que instantáneamente viene el beso en la mejilla. Beso de amor, beso de agradecimiento; beso macabramente consolador.

Luego de cambiar su uniforme y de sonarle las tripas, corre a la cocina. Mira los ojos de su madre, ojos tristes, ojos apenados ante su hija, ojos de dolor; ojos de madre.

Por si las moscas se atrevió a hacer la pregunta con respuesta incierta para la situación en la cual ellas dos se encontraban.

-Mami, ¿qué hay de almuerzo?- dice temerosamente la niña.

No hay palabras pero sí respuestas. La mujer agacha su cabeza pero luego de diez segundos la levanta con rapidez para dirigirse a su hija.

-Ya vengo Sofía- le dice con voz temblorosa y sale casi que corriendo de la casa.

Sofía lo sabía, su madre llegaría dentro de una hora despeinada, con ojos llorosos y con cualquier cosa para calmar el hambre. Mujer con deberes, mujer usada, mujer vendida; mujer sin culpa.

Mientras que su mamá lloraba en una silla, Sofía decidió acostarse a dormir. Cogió su pijamita, le rezó al Jesús Niño que tenía al lado de su cama y de un momento a otro su mente se blanqueó


jueves, 21 de octubre de 2010

¿POR QUÉ ESCRIBIMOS?

No quisiera hablar por todos los que desean plasmar sus sentimientos en una combinación alfabética, ya que la variedad de escritores es proporcional a los objetivos buscados. La inspiración es un suceso supremamente indescriptible para la mayoría, pero me gustaría tratar de redactar la iluminación irradiada por mi sistema encefálico complejo.

Sin importar las circunstancias o problemas en la vida cotidiana llegan a mi mente ideas, tal vez conectadas a ese mundo inestable en el cual vivo. Sin embargo, aquella complejidad de nuestra mente, nos hace crear aparatos, redactar preguntas sobre lo que hay a nuestro al rededor, responder aquellas mismas y hallar nuevos caminos.

Cada escritor está conectado a su vida y su vida al arte entretenido y desahogador de escribir. Yo, y creo que muchos más redactan todo tipo de escritos para pasar un rato agradable imaginativo, para otros informativo y para algunos más una forma mixta.

Pero lo más importante es el recuerdo, porque escribir es proyectar una foto de la existencia. ¡Es hermoso! No importa que sea en hebreo, en italiano, en árabe, en inglés, en español... lo que importa es inmortalizar ideas.


Lee, escribe y propone porque es la mejor forma de progresar.

lunes, 4 de octubre de 2010

EL CAMBIO


Desde que nacemos hasta que damos nuestro último suspiro, nosotros, los seres humanos, estamos sujetos a cambiar de casa, de amigos, de gustos, de intereses, de etapas y de comportamientos.

Con el fin de encontrar una satisfacción de vida es preciso preguntarse: ¿Por qué es importante cambiar? Los cambios geológicos que manifiesta la naturaleza y las variantes económicas por ejemplo, demuestran que ayudan a la mejoría, a conocer las ventajas y desventajas de los diferentes actos.

Sin embargo, la infelicidad también es provocada por un cambio adoptado en decisiones mal planteadas. Ese cambio reprime nuestra existencia, nos consume hasta que surge un CAMBIO VALIENTE.

Para ser más entendible cuando expreso CAMBIO VALIENTE me refiero más que todo a aquellos bienaventurados que al ver su vida sonámbula, despiertan para conocer el verdadero mundo, y a la vez resalto a cada uno de los cobardes que se resignan a la ignorancia, y por tanto, a la manipulación.

¡Cambia! sólo eso se necesita. Tal vez la vida que llevas únicamente te da frutos venenosos, frutos que te asesinan dentro de tí, veneno que sólo se cura precisamente con el cambio.

Si ves que la rabia te origina conflictos CAMBIA...                              
Si notas que le haces la vida imposible a otro, CAMBIA...
Si estás muriendo a causa de la moda, CAMBIA...
porque vida sólo hay una, pero el rumbo de ésta únicamente está ligada al lugar donde se ponga cada ladrillo.

Hoy, en esta finalización del año y que precisamente culminaré un ciclo importante de mi vida junto con algunos otros compañeros, y ustedes, que tendrán otro cambio de cualquier tipo, sólo me queda decirles: ¡CAMBIEN CON VALENTÍA!

martes, 7 de septiembre de 2010

"LA LECTURA HACE ARRIEROS, EL NO LEER HACE MULAS"

Ya al final de la prehistoria el hombre sintió la necesidad de sistematizar los sucesos más importantes de su territorio para que los descendientes estuviesen informados de éstos. Pero se necesitó mucho más tiempo para que los ciudadanos del común se dieran cuenta que el escribir es un excelente medio para enseñar, entonces es por sabido que sólo aprende de una manera muy exacta aquel que toma estas escrituras y las analiza.

Una de las razones por las cuales somos una nación ignorante y manejable, es precisamente por nuestro poco interés en manipular textos, novelas, documentales, entrevistas, noticias, en fin, una cantidad inmensurable de maneras de lectura y de donde se puede escoger según los gustos e intereses. Además es indispensable obtener por medio de la lectura una mente crítico-reflexiva que nos permite a nosotros, como personas, mejorar nuestro intelecto y a su vez "no comer cuento" en determinadas órdenes que nos pueden acarear problemas.

Es por todo ésto que es indispensable tomar como hábito la lectura, para ser en realidad felices y salir de esa cueva platónica que nos ciega del verdadero mundo.

Estudiar puede ser un poco complicado para algunas personas pero es francamente necesario si se quiere aprovechar las capacidades que nos dio la evolución.

¡EL QUE LEE NACE CADA INSTANTE!

martes, 17 de agosto de 2010

ADRIÁN SE ARREPIENTE.

Mi edad no interesa realmente, pero quiero aclarar que ya he vivido lo bastante como para saber que no estoy satisfecho con lo que ha sido de mi vida. La inaceptabilidad de los sentimientos me llevaron a este cuarto triste y desolado, sin pareja, sin hija: sin vida.
¡Cómo quisiera retroceder el tiempo y ser otro! Deseo insaciablemente darle esos besos con ternura y pasión a Tanya, cargar y jugar con Elena al “avioncito”, no reprimir aquello que siempre quise hacer… añoro levantarme temprano y saborear lentamente esos exquisitos manjares hechos por mi mujer.
Si tan solo yo hubiese dejado a un lado mi vida mecánica para llevarlos a un buen viaje y no dejarlos a su suerte al paseo que me los arrancaría para siempre.
Muero por seguir con ellos, ardo de locura por no haber sido lo bastante feliz ante una familia que lo tenía todo para serlo. Me siento culpable al no haber disfrutado pausadamente cada fiesta, cada comida y salida al centro comercial.
Ahora sólo queda arrepentirme de las alegrías que faltaron, de los abrazos que nunca se dieron, de las sonrisas ausentes en todos los momentos propicios y de las peleas por sandeces.
Éste es un cuchillo que representa mi fin, o más bien el acabar de las humillaciones que yo mismo produje, haciendo de mi vida algo inválida porque el hombre no se encuentra donde está solamente para producir dinero, sino que también debe ser feliz y la única forma de llegar allá es hacer lo que siempre se ha deseado, para así no acabar con este ser humano: solo y en delirio.
Antes de acabar con esta auto sentencia debo olvidar lo que fui, porque me produce humillación el saber que NO HICE LO QUE SIEMPRE QUISE.

miércoles, 11 de agosto de 2010

EL INEXISTENTE BICENTENARIO!!!!

¡Colombia! Nación manipulada por extranjeros, país estadounidense con alias de colombiano.

Habitantes con un camino impropio, con costumbres netamente diferentes a su estado natural. ¿Cuán mala es nuestra situación? Lo que somos, como nos encontramos, como vivimos y como nos sentimos, es torturador para muchos. Una cantidad inmesurable de pobladores comen sólo lo que encuentran en la basura, siendo éstos un poco afortunados en comparación con aquellos niños que fallecen de desnutrición en cada movimiento de las manesillas del reloj.


Colombia es el lugar más injusto e inestable del planeta, nuestro país es el resultado de ciudadanos ignorantes e inocentes, cuya proporción es comparable con la manipulación ejercida por los gobernantes.


País del Sagrado Corazón de Jesús, lugar con personas muriendo de hambre con tal de alimentar su superstición, curas guardando el dinero que supuestamente va hacia la Santa Cruz o a arreglar el Templo, cuando lo que en realidad se hace es llevar el rebaño de ovejas hacia aquella trasquilada para luego sacarle provecho a su lana.


Uno de los temas más hablados, pero que a pesar de ello no se le ve la mejoría, es la POLÍTICA. Nada más desconsolador que ver la posesión de un presidente, uno más malo que el otro; gobernantes más desechables que todo aquel que vive en los barrios populares de Medellín. Candidatos que se inscriben apresurados para luego destruir a su propio pueblo.


Si nos fijamos, colombianos, en nuestra historia, este territorio ha sido auge de interminables conflictos innecesarios de ideales, guerras que hacen sufrir a los que no tienen nada que ver en la cuestión. Madres buscando sin éxito al hijo de su ser, familiares en espera de un secuestrado...


Ésta es Colombia, país de sufrimiento, tristezas y muerte. Una nación de diversidad; diversidad de problemas, provocados en su mayoría por los que deberían resolverlos.

viernes, 6 de agosto de 2010

UN FUTURO SIN FUTURO...

Alexandra tiene quince años pero sorprendentemente parece de treinta. Se dirige muy lentamente, aunque en realidad tiene afán por complacer su curiosidad. Camina lo más rápido que puede y de un momento a otro se siente tan cansada que se sienta al lado de un árbol sin vida que se encuentra en la calle. La tristeza la embarga pero su cuerpo está tan exprimido que rara vez ha visto una lágrima salir de sus ojos.

Después de más o menos veinte minutos escucha unos fuertes lamentos por parte de las pocas personas de lo que quedaba del pueblo. Su cerebro agotado logró captar la terrible noticia tan temida por todos. Sigue su camino hacia la única casa con electricidad y televisor en toda la zona para confirmarlo. Un recorrido de cien metros le pareció una eternidad pero ¡por fin! Miró a su alrededor, solo había caras que reflejaban resignación a la muerte. Alexandra ya había visto esas caras antes: en su hermano, en su madre, en su padre, en sus tíos… es más, ya su vida no la veía como verdadera. Es como si se diera cuenta de que es ella la que está muerta y no toda su familia. Pero… peor aún, si en realidad estaba con vida lo detestaba. ¡Esto no es vida!, ¡es una tortura! Lo único que falta es “vivir” en aquel paraíso que prometió Jesús porque no creo que ahora exista alguna manera de reencarnarnos, pensaba.

Ahora viene lo peor, escuchar la noticia. Sí, sus sospechas eran ciertas. Venezuela se apoderó del único río con agua limpia en Colombia y a consecuencia de ello el precio de este preciado líquido subió en un 235.4%. ¿Quién diablos iba a comprarla? Al parecer ya todos se habían hecho esta pregunta, pero su respuesta era muy obvia.

Alexandra miró hacia la cama en donde se encontraba la persona con mayor edad en todo el territorio. Solo tocía y tocía. ¿Cómo puede una persona de 26 años encontrarse en ese estado? Ya la vida no vale nada para nadie, hasta los escasos animales lo reflejan en sus rostros hambrientos. Es increíble que nuestros ancestros nos acecinaran a costa de sus grandes comodidades.

Posteriormente Alexandra fijo su mirada en una mesita muy antigua. Fue con lentitud ya que sus huesos se sentían resentidos por la caminada de ahora, cogió un periódico que, según la fecha, era de la semana pasada. Se puso sus gafas y empezó a leer con sus ojos a punto de serrarse del cansancio:





LUNES 27 DE JULIO DE 2099

LA MÁQUINA DEL TIEMPO, NUESTRA ÚNICA SALVACIÓN.

Yo como escritor y persona de este país me encuentro verdaderamente desconsolado con el estado en que nos encontramos ahora. Nuestra destrucción se nos ha salido de las manos de manera imposible de pensar para los antepasados. Al parecer lo único que queda es esperar la muerte, esperar a que la naturaleza acabe de tomar cartas en el asunto. Les confieso que no tengo ganas de seguir con esta tortura, pero no me atrevo a agarrar un cuchillo y utilizarlo contra mí, mis principios me lo impiden. Luego de sentarme y pensar un buen rato me vino una pregunta que al principio me pareció tonta, pero que me ayudó a comprender, en cierta medida, el estado en que nos encontramos: ¿Podremos volver en el tiempo? De repente aparecieron varios comentarios en mi mente.”Antes era solo un capricho por desafiar las leyes de la naturaleza pero ahora lo necesitamos de verdad, es el único camino para organizar las cosas. Nuestra experiencia necesita ser escuchada por aquel que prefirió tomar café en un baso desechable de icopor, por el responsable de acabar con el trópico amazónico y por todos los que contribuyeron al crecimiento de esta cruz que cargamos cada uno de nosotros. Si pudiéramos por una sola vez ir por lo menos un siglo más atrás, donde había todavía vida reconfortante, ríos por todos lados y oxigeno muy limpio en muchísimos lugares, haríamos exitosa la unión del hombre y la naturaleza. Me imagino muchas plantas a mi alrededor, ¡QUÉ EMOCIÓN!, me veo como un niño con un juguete nuevo pero con ganas de preservarlo para siempre, disfrutándolo pero sin necesidad de destruirlo”.

Acabo este pequeño escrito despidiéndome del mundo y con la esperanza de que el mensaje de los dolientes llegue al pasado, claro que estoy consiente que las posibilidades podrían ser nulas, pero es lo único que encuentro de soporte para poder seguir con esta “vida” tan dura.

Juan María Otálvaro. Escritor.

Alexandra se acostó al lado de aquél moribundo con la expectativa de despertarse con un poco más de ánimo aunque en el fondo sabía que no iba a ser así. Sabía que su vida era de dolor y sufrimiento sin importar todo lo que descansara.

Soñó en el mundo que imaginaba el señor Juan María, se veía a sí misma, por primera vez, feliz y saltando en un campo, donde se encontraba todo para su satisfacción. Comía manzanas, naranjas, bebía toda el agua que podía. Pero de repente todo se fue oscureciendo, no por que haya llegado la noche. Era más bien unas tinieblas que reflejaban miedo, sintiéndose ahora terriblemente. Estaba muerta en vida.

Sufría tanto que inmediatamente se despertó muy asustada pero ese sentimiento seguía. Como si estuviera todavía soñando.

Miró a su alrededor. Había gente durmiendo en el suelo o ¿estaban muertas? Se encontraban otros despiertos pero no les importaba nada en absoluto, además ya todos tomábamos la muerte como algo frecuente. Era muy común morir. Lo extraño era el nacimiento de un bebé, era la forma de ver algo de vida en este mundo tan sombrío.

Se levantó de la cama e inconscientemente dirigió la mirada a la almohada, más pelo o mejor dicho menos pelo para la joven Alexandra. La envidia se apoderó de ella. Deseaba locamente vivir en el pasado, quería sentirse satisfecha por primera vez con su vida, ambicionaba haber tenido su fiesta de quince “con todas las de la ley”, su mamá llorando de felicidad después de cantar los mariachis, su padre sacándola orgullosamente en el Valls… ¿Por qué no moría de una vez por todas?, ¿Qué más me queda por hacer?

Miró de nuevo hacia la mesita en donde encontró aquel periódico con la nota del Sr. Otálvaro. Había un pequeño lápiz con una hoja arrugada. Alexandra se dio cuenta de que debía escribir, tenía que desahogarse de alguna manera y ésta era la más adecuada debido a las circunstancias en que se encontraba. De alguna manera no quería que su visita por el planeta tierra fuese en vano, quería dejar algo aunque nadie lo utilizara, así sea que sus escritos estén únicamente en su mente y en una hoja de papel que quedará en el olvido.



Según un poco de conocimiento de la historia inculcado por mis padres, ya que aquí no existen escuelas, me doy cuenta de que la vida en realidad es lo más hermoso e impresionante. Con la mano en el pecho les digo que no es lo que yo, ni todos los que quedan vivos, sienten en este momento. Quiero que sepan, personas del pasado, que los perdono de corazón por todo el daño que nos están causando, por haber matado a todos sus hijos. Los perdono porque estoy consciente de que yo hubiese hecho lo mismo si no tuviera esta experiencia tan dura de superar. Muero tranquila, por fin se me acabara el sufrimiento. Aprovecho para informarles de que el intento de vivir en Marte fracasó. ¿Por qué creen que fracasó? Pues les tengo la respuesta: por que el único planeta apto para vivir en nuestra galaxia ha sido el que anteriormente se conocía como “el planeta azul”, porque contábamos con un tesoro muy valioso pero el hombre lo gastó más rápido de lo que llegó a sus manos y buscábamos vida en otro lugar cuando aquí teníamos de sobra.

Estoy totalmente defraudada de la evolución, ya que provocó la existencia de un ser que acabó con él mismo y con todo a su alrededor. Cuanto quisiera que este mensaje llegara hacia ustedes, que sintieran más amor por vosotros mismos y por lo que les da la vida.



Luego de terminar salió por primeras vez, en mucho tiempo, una pequeña lágrima de sus ojos. Esa gota reflejaba el sufrimiento de toda la población, le hacía ver al mundo el fin de la existencia del ser humano. De una u otra forma era un descanso para la naturaleza el hecho de sacar de ella la suciedad que la atormentaba, es triste pensar así pero, en cierto modo, es la dura verdad. Alexandra salió a la calle, deseaba morir junto a aquel árbol, quería morir ante un ser inocente y no ante tanto culpable. Viendo el sol que contribuyó a la creación de la vida y la supervivencia de las plantas, brindándonos la energía de todos los días. Siguió y siguió con su escrito en sus manos.

Se acostó, muy tranquila, junto a una raíz podrida por el tiempo. Colocó su nota en su pecho e inmediatamente se durmió para nunca más despertar.



El árbol cobró vida, el viaje en el tiempo llegó, pero ya Alexandra no existe. Sólo queda de ella aquel papelito arrugado que lleva consigo la mente del futuro. Tal vez alguna fuerza sobrenatural contribuyó a que esto sucediera, quien sabe, pero lo importante es que está ahí, dándole una expectativa de vida a las generaciones futuras.

La gente pasaba sin mirar al árbol tan especial. Ya las personas perdieron el interés por las cosas verdaderamente bellas. El tiempo pasó, dos años, cinco años, diez años… absolutamente nadie se interesó en el árbol y mucho menos por recoger la “basura”, es decir, la hoja de papel, que seguía estando en el mismo sitio en donde murió o, mejor dicho, morirá Alexandra.



Al parecer no hay alguna manera de cambiar el pensamiento del “hombre del pasado” para contribuir a que “el futuro tenga más futuro”.

Solo queda un llamado de los hijos de nuestros hijos que no queremos escuchar, no seamos egoístas. Pensemos a los que en verdad les tocará sufrir de nuestros actos, ¿es mucho pedir una mejor vida?

NECESITAMOS EL PLANETA!!!

En muchas ocasiones he visto carteles en el que se expresa el interés por mejorar el estado del planeta Tierra con la siguiente frase: “el planeta nos necesita”, aunque estoy de acuerdo, en gran parte, con esta afirmación considero que nosotros necesitamos más al planeta que él a nosotros ya que gracias a la Tierra comemos, bebemos, respiramos, crecemos, en fin, sino fuera por este maravilloso lugar no estaríamos vivos, no disfrutaríamos todos los buenos momentos, no tendríamos una familia que nos apoyara.



No les puedo negar que yo tuve un tiempo en el que me comportaba igual a la mayoría de las personas que me rodeaba, me estaba volviendo una plaga para la naturaleza. Pero cuando me encontraba haciendo una de las tantas tareas colegiales pude sentir un inmenso dolor dentro del pecho, que por poco me hizo llorar, en el momento que vi a tantos animales maltratados y cazados como si fuesen unos criminales. De una u otra manera sentí que unas de mis funciones durante mi vida era tratar de concienciar, por lo menos a algunas personas, de lo importante que es hacer algunas recomendaciones tan sencillas como tratar de producir menos basuras en el hogar, reciclar más, no asesinar ni a un bicho si no es verdaderamente necesario (por ejemplo cuando el animal que se quiere sacrificar sirve de alimento), querer al agua como el mayor de los dones y cuidar a los únicos seres vivos que nos proporcionan oxígeno: las plantas.

Por estas y otras muchas razones quiero que este blogger se encuentre en todos lados, y no para hacer de mí una persona famosa sino que en verdad quiero que mis lectores tomen muy en serio mis escritos. Cada individuo es muy importante en la nueva relación Tierra- humano, y que nuestros hijos puedan vivir en un medio decente e inspirador de la vida.