jueves, 24 de febrero de 2011

CAOS

CAPÍTULO VI: “EL DOLOR DEL SABER Vs. EL SUFRIMIENTO PERMAMENTE”


La disolución del “semi-llanto” que reflejaba la mente de aquella niña incomprendida sólo sería posible con el despertar de su realidad, pero del mismo modo al conocer aquella realidad podría sumergirla eternamente en su dolor. En algún sentido resultan asuntos del existir que es mejor ignorar dependiendo la fuerza psicológica en la que se encuentra cada ser humano, y a la vez el saber ha cegado a quien lo conoce.

Pero por encima de este dilema Elizabeth optó por decirlo. No porque estaba segura que Sofía soportaría, sino porque ella misma tenía asuntos de coincidencia que no le encajaban en su rompecabezas infinito de duda.

Se dirigieron al pasado, quizás todo había sucedido tras su nacimiento y luego de morir decidió crecer.

Llegaron a un rancho un poco desgastado. Se oían a los lejos algunos gritos de lamento. Elizabeth no estaba segura de que lo que veía sería lo que en realidad había vivido Sofía, pero decidió arriesgarse a su verdad, y al entrar a aquel rancho vio a una linda mujer en trabajo de parto. Antes de que naciera, casi que instantáneamente después de que se asomara la cabecita del bebé, el entorno se blanqueó de todo aspecto exterior.

Fue un intento fallido por despertar la mente de aquella niña. Hay algo que la confunde demasiado, algo que no quiere ver de nuevo.

No sabía si consolarla o darle un golpe en la cabeza para que reaccionara, ya esto se había complicado más. ¿Cómo saber su verdadera situación sin tener que recurrir a lo que lo produjo? Mientras pensaba el tiempo parecía no correr y antes de que se dieran cuenta ya todo por lo que estaban luchando, por lo que estaban tratando de aclarar y olvidar ya no existía. Una generación suele olvidar a la pasada, nadie sabe ya con certeza lo que se fue una vez… así es la vida.

Pero ellas dos no podían vivir con ese olvido, no se resignaban a dejar todo tirado. Aún cuando Sofía expresaba tanta imposibilidad y resignación, las dos necesitaban el aclarar lo que padecían.

domingo, 13 de febrero de 2011

CAOS

CAPÍTULO V: “EL ENCUENTRO DE DOS MUNDOS CONTRADICTORIOS”

Elizabeth conocía su situación. No sabía cómo, pero todo conocimiento que tenía que ver sobre el lugar en el cual se encontraba vino a su mente después de ahorcarse. Sabía que allí podría tener lo que su conciencia le proyectara.

Mientras caminaba por un sendero imaginativo vio a lo lejos a una niña sentada y llorando. Una niña con cara de Sofía, con su blusa desgastada y pantalones rotos.

- Hola Sofía, es muy raro ¿No?

Como era de esperarse, Sofía se asustó y con voz temblorosa dijo:

- ¿A qué te refieres?



- El estar aquí, en otra realidad – aclaró Elizabeth.



- Sí- respondió cautelosa y penosamente.



- Podría ser peor, aunque sinceramente jamás pensé terminar así, tan lejos de casa y a la vez tan cerca; tan felices pero con penas; tan despiertos y dormidos- y luego de ver la cara de pregunta que mostraba Sofía, preguntó- Me imagino que tu muerte fue algo inesperado, pero ¿Cómo fue?



- No comprendo…



- Sí, el hecho de que estés aquí refleja tu muerte temprana, aunque si te sientes incómoda el decirme, lo comprenderé.

Por más que lo intentaba, Sofía no lo decía, ya que ella creía no saberlo… en un santiamén Elizabeth tuvo como por arte de magia las imágenes trágicas del asesinato de Sofía. Lo único que faltaba era encontrar a la persona culpable de tal hecho, para que su misma mente constructora y demoledora no se torturara más.

La miró con compasión, pensó en lo torturadora que ha de ser la eternidad cuando predomina la duda o, mejor aún, el afán por olvidar cosas que es mejor no recordar… supo lo equivocada que estuvo toda su corta vida pero a su vez comprendió que fue el mismo saber que permitió que Sofía terminara en ese estado de aparente inocencia y dolor de ojos. Dolor por ver la defraudación, dolor por observar el desánimo; dolor por sentir las lágrimas gracias a las heridas del pasado.